Como deciamos, el trayecto consistió en un bus nocturno (de Salta a la Quiaca) infestdo de nietos de Abraham (Israelitas) que no nos dejaron pegar ojo, para seguidamente tomar un tren polvoriento desde Villazón hasta Uyuni, donde una agradable señora ubicada justo en el asiento de enfrente, lleno de gas metano el vagón durante las 12 horas de viaje (calculamos que fueron entre 15 y 20 dosis de auténtico Polonio dorcientordiez). Afortunadamente llagamos vivos a Uyuni!
Esta ciudad es mundialmente conocida por su enorme salar de 12.000 Km2, también tiene de interes un cementerio de trenes completamente oxidados el cual visitamos el primer dia, pero lo que más nos ha sorprendido ha sido el cambio cultural respecto a Argentina y Chile. Las cholitas campan por todo el pueblo con sus llamativos trajes regionles, sus largas trenzas y su incomprensible lengua quechua.
aquí todo es mucho más barato, para que os hagais una idea, las confortables habitaciones de nuertro hostalito cuestan 3,75 euros.
Las humitas y lo choclos son en ocasiones nuestro menú diario, con lo que la alimentación tampoco supone un gasto a tener en cuenta.
El salar es una auténtica maravilla, pero de los tres días de Tour en jeep nos han sobrado dos.
El Dioni (nuestro conductor) ha sido el tio más "sieso manio" que nos hemos encontrado hasta el momento, pero con el "sexteto calavera" compuespo por una pareja de suizos, un brasileño (medio japones), y nuestro querido italiano.. lo hemos pasado de escándalo.
Si el Dioni no hubiese sido el conductor más lento de los 25 jeeps que formaban la expedición, hubiesemos tenido más tiempo para compartir con Naila y Yolanda (Sholanda), ellas son dos guapas y simpáticas porteñas de las cuales desafortunadamente no tenemos fotos para enseañaros!. en cuanto nos envien las fotos las colgaremos..
Lo único que valió la pena (a parte del primer dia en el que atravesamos el salar) fue un calentito baño en las termas naturales a la salida del sol y enmedio de la nada.
Hoy y tras otro acojonante viaje en bus por tierras bolivianas, nos encontramos en Potosí, la que nos han dicho es la ciudad más alta del planeta. Continuará...