sábado, 30 de mayo de 2009

Bogota, Cali, Medellin..


Bogotá: 5 dias han sido los días en los que hemos estado intentando encontrarle la gracia a esta gran ciudad de 8 millones de habitantes y finalmente, al quinto dia, nos hemos marchado con la cabeza agachada y el rabo entre las piernas pensando que tal vez no "haiga" mucho que ver, o lo que hay que ver a nosotros no nos termina de interesar.. . Si es destacable la subida al cerro de Monserrate, donde curiosamente también se encuentra "La Moreneta" y desde donde puedes tener una vista de pajaro de la enorme Bogotá. Aunque os cueste creerlo, también hemos estado visitando uno0s cuantos museos, como el interesante museo del oro y el museo Botero.

Tras unas recomendaciones sobre Cali en la que se nos advertia sobre la inexistencia de lugares interesantes, y que por lo unico que valia la pena ver Cali es por sus espectaculares mujeres, decidimos coger de nuevo la mochila y visitarla, para poder así verificar personalmente todas las informaciones recibidas.. y, efectivamente, ahora que ya la hemos visitado, podemos dar fe!. Los implantes de silicona campan a sus anchas, y del centro comercial que visitamos no somos capaces de recordar una sola tienda.. . Las advertencias fueron del todo correctas y no le encontramos escesivo interes a Cali por lo que 3 días de dar fe fueron suficientes.

Y una vez visto Cali, nos dirigimos hacia medellín, pero durante el camino hemos decidido hacer una "paradinha" en la zona cafetera. El pueblecito elegido ha sido Salento, muy cerquita de Armenia (La ciudad importante más cercana) y en plena montaña. Toda esta es zona cafetera por lo que tomar buen café y pasear por la campiña han sido nuestras únicas obligaciones durante nuestra estancia en este apacible lugar.

Al ver que incrementaba nuestro interes por el buen café, tomamos la decisión de visitar una hacienda en la región cafetera de Manizales (si Juan Valdés hubiese nacido, lo habría hecho en Manizales), y allá visitamos la hacienda de guayabal (en Chinchiná), donde nos doctoramos en café gracias a nuestro gran maestro Ceider (seider, (el guía)), quien nos impartió unas clases tanto teóricas como practicas del proceso de elaboración del café desde su riembra hasta su degustación. Afortunadamente, las clases teóricas fueron más largas de lo que hubiesemos deseado pero bastante más cortas que lo que el gran maestro Seider pretendía.. "como charlan estos payos" -sí, sí.. pero vamos al grano.. vamos al granoSeider.. prosiga coño! que está lloviendo! o no lo ve?!.. Más relajados en la casa de la hacienda saboreamos el que se considera como mejor café del mundo (sin leche ni azucar).

Y conocidos los cafetales de manizales y satisfechas nuestras ansias de un buén café, tomamos rumbo hacia Medellín. Esta ciudad es conocida como la ciudad de la eterna primavera debido a su localización estratégica que hace que las tenperaturas no oscilen en demasía, manteniendose durante gran parte del año entre los 20-25 º, bé.. no estamos muy seguros de este último dato de los grados.. pero la verdad es que tuvimos una temperatura bastante buena.
y ademas de eso, Medellín es la ciudad de Luz (o futura Sra. de Horry), de quienes nos hemos acordado mucho durante nuestra estancia en esta ciudad y a quienes aprovechamos para mandar un abrazo.
Y ademas de ser la ciudad de "la Luz" y la eterna primavera, Medellín nos llamó la atención por sus gentes, su amor a Botero (ciudad de donde es originario) y por su sistema de metro que cruza la ciudad sobre un carril elevado "a lo Tokio" y ademas está conectada a 2 mertrocables (teleféricos) que te permiten acceder a algunas barriadas ubicadas en lo alto de la montaña.

Tran unos dias en Medellín ya teniamos ansias de darnos un bañito en el mar del Caribe (desde donde os estamos escribiendo y donde ya llevamos un par de semanas descansando de este duro viaje). Aún nos quedan un par de semanitas por aquí así que tal vez este sea el penultimo capítulo de nuestro blog, (no sabemos que fotos colocar en el último para no levantar las iras de alguno, creednos). Estamos en la recta final!!.

Apostillamos este capitulo con un último comentario, como podeis observar, nuestra relación con juanito Llull ha mejorado notablemente, ya habreis notado que mientras tocabamos el tema de Botero, no hemos hecho ninguna referencia o chiste fácil sobre el (a pesar de las enormes similitudes con sus pinturas y esculturas).

Continuará..










Bogotá















Bogotá













Bogotá











Salento














Salento











Salento
















Salento














Salento












Hacienda de Guayabal













Medellin














Medellin












Medellin

sábado, 9 de mayo de 2009

Iquitos y Leticia (Amazonas)















Una vez visto el desierto, decidimos cambiar de aires y partir unos dias a la selva. Por lo que desde Lima tomamos un avión con destino a Iquitos.

Iquitos es una ciudad del noreste Peruano muy auténtica e infestada de motocarros. Lo mejor es acceder a ella en avión ya que via terrestre es "harto" complicado y si encima llevas el lastre de los dos novatos.. el primero y apodado Cañito es un bulto de 2 metros y como un armario ropero y el segundo (Robin) es un tipo que padece narcolepsia aguda y es capaz de quedarse dormido en el palo de un gallinero.. con lo que definitivamente lo mejor es llevarles en avión.
El bulto de 2 m x 2 m
Y visto Iquitos y con la super expedicion selvática contratada, cogimos el repelente "pa la selva"!.
Carlos (nuestro nuevo guia) nos llevo al primer campamento base, la casa de Melco y su familia. La de Melco es una casa... mmmm .. de las de la selva!, repleta de gallinas y pollitos y donde debiamos pasar la primera noche en confortables hamacas. En una hamaca se puede pasar una noche e incluso se puede dormir relativamente bién.. bueno.. a menos que seas el bulto de 2 metros y 100 Kg de peso del que estábamos hablando hace un momento y quién tras reventar una de las cuerdas que sujetan la hamaca, decidió no mover ni las cejas en toda la noche por lo que pudiera pasar y para mas inri y debido a un problema de logistica "durmió" con los pies y la cabeza sobre las cuerdas que sujetan la tela (eso es como querer colocar un botifarrón en una quelita, se sale por los lados si o si).
Afortunadamente nuetras hamacas contaban con mosquitera, decimos afortunadamente ya que el repelente sirvió única y exclusivamente para que los mosquitos, moscos y tábanos se lo pasasen por el mismísimo forro de los cojones!, las continuas picadas fueron un martirio durante los 4 dias que duró la expedición y el único momento de alivio era estándo rodeado de gallinas y pollitos, de quienes desconociamos su enorme capacidad
y efectividad a la hora de comerse estos insectos.
Tras unas horas en el campamento base y ya con el cuerpo como un Ferrero Rocher, nos subimos de nuevo a la canoa para nuestra primera vuelta de reconocimiento y una vez vistos los primeros delfines rosados ya nos dimos cuenta de que la selva es tan incómoda como espectacular.
El segundo día, tras un gabinete de crisis "en toda regla" y unas fructiferas negociaciones con nuestro guía Carlos (alias Overhauling, por su capacidad de repetir una y otra vez las mismas historias), decidimos cambiar de planes y remplazar las hamacas por un campamento cercano digno del mismísimo profesor Livingstone ya que era más viejo que el baul de la Pique y estaba más abandonado que Marco, pero eso si, con algunas comodidades extras como por ejemplo.. un water, sin agua pero al fin y al cabo era un water.
Campamento Livingstone
Desde alli fué desde donde comenzamos las expediciones el resto de los días en busca de animalitos y aventuras. Monos, Aves, crias de caiman, tarantulas, delfines grises y rosados y hasta un oso perezoso fueron algunos de los "bishos" que vimos y aunque las expectativas eran mayores en cuanto al avistamiento de animales, los paseos en canoa por el rio y la laguna compensaron un poco la balanza.
Y que deciros del tema gastronómico.. bé.. sólo comentaros que nuestra dieta consistió en arroz, arroz, arroz, platano, platano y bocachica (un insípido pescado de la zona), y ASIN 4 días!!.
Robin y Melco
La casa de Melco y parte de la familia
y tras estos cuatro días retornamos a la civilización, Iquitos, dónde lo primero que hicimos tras conseguir desencajar al Cañito brothel de los miniasientos del bus, fue darnos un festival de carnes a la brasa.
Al día siguiente partimos hacia Leticia en el ruidoso ferry de las 6 a.m.
Leticia es una pequeña ciudad fronteriza a través de la cual entramos a Colombia, este pueblo en to el centro del amazonas está curiosamente unido a otro pueblecito perteneciente ya a Brasil y llamado Tabatinga, con lo que cruzando la calle ya te plantas en Brasil. Paseamos por sus calles el poco tiempo que tuvimos para disfrutar de Leticia ya que al día siguiente un vuelo nos llevaría a Bogotá, donde finalmente y tras dos semanas de una estupenda compañía nos despedimos de nuestros queridos Cañito Ibagaza y Robin (el amigo de Batman) quienes ya habian agotado sus cortas pero intensas vacaciones y debian regresar ese mismo día a casa via Madriz-Barajas.
En señal de agradecimiento por esta fortificadora visita y para que así podais comprender algo más sobre sus apodos.. Aquí van estas fotos. Un abrazo queridos!!.
















Robin (el rey de la rumba y la fiesta nocturna)

Cañito Ibagaza con el uniforme oficial